Fui Congresista por un día

Fui Congresista por un día

El pasado 30 de noviembre, tras participar en una convocatoria hecha por la Red Colombiana de Líderes Juveniles, fui seleccionada para conocer el Capitolio Nacional, sede del Congreso de la República, y ocupar una curul por un día junto a otros 250 jóvenes de distintas partes del país. Era la primera vez que ingresaba a la sede del Congreso. A pesar de su impopularidad por estos días, sigue siendo un lugar solemne y de gran valor histórico para la nación. Recordemos que su construcción tardó ochenta años e inició en 1846 por orden del Presidente Tomás Cipriano de Mosquera.

Durante el registro pude conocer jóvenes de Cali, Santa Marta, Nariño, Montes de María, entre otros lugares, que al igual que yo estaban ansiosos por conocer las instalaciones y realizar las actividades de la jornada. Uno de los primeros espacios que pudimos conocer fue el Salón Elíptico, en donde se reúnen los Representantes a la Cámara, un lugar con gran valor artístico y arquitectónico. En él se encuentra un mural de la flora y fauna colombiana hecho por Alejandro Obregón, un vitral con la Diosa de la Libertad y una pintura de la posesión de Simón Bolívar.

Mural congreso

Allí, comenzamos un debate sobre dos temas que se incluyen en la Reforma Política, las listas cerradas, es decir en donde usted votaría por partidos y no por candidatos y las listas cremalleras, es decir paridad de género. Dicho debate continúo en el Salón Boyacá y en el Recinto del Senado, en donde días anteriores se había realizado el debate sobre la renuncia del Fiscal actual.

Terminado el debate de la Reforma Política, se empezó una discusión sobre el uso del fracking en nuestro país para conocer los pros y contras de su realización. Posteriormente, pusimos a prueba nuestros conocimientos sobre política colombiana y el proceso de paz con las Farc. La penúltima actividad consistió en proponer soluciones frente a los problemas relacionados con educación, emprendimiento, liderazgo juvenil, protección a líderes sociales entre otros. Finalizamos la jornada disfrutando de música colombiana con gaitas y tambores.

Congreso

La oportunidad de debatir y conocer las posturas de los jóvenes colombianos fue muy enriquecedora, porque desde la diferencia y la creación de consensos pudimos plantear soluciones a las distintas problemáticas del país. Al final, el objetivo de todos es mejorar la nación. Sin duda alguna, volvería a repetir esta experiencia en donde aprendí aspectos importantes del funcionamiento del Congreso, debatí proyectos de ley vigentes y lo más importante, construí desde la diferencia.

Invito a los jóvenes a que aprovechemos estos espacios y convocatorias para conocer cómo funcionan nuestras instituciones. No nos quedemos en la comodidad de la crítica sin plantear soluciones. El país lo construimos todos.