El presidente Gustavo Petro anunció esta semana cambios en su estrategia de paz para los grupos armados dispuestos a negociar con el gobierno. A diferencia de enfoques anteriores, ya no priorizará los ceses al fuego, sino que se enfocará en combatir las economías ilícitas que los financian. Aseguró, que su principal objetivo será garantizar el respeto a la población civil y reducir la violencia de manera más efectiva.
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Pero, ¿funcionará la estrategia de paz de Petro?
Recordemos que, al inicio de su gobierno, Gustavo Petro implementó la llamada “Paz Total”, una estrategia para negociar con todos los grupos armados ilegales y buscar el fin del conflicto en Colombia. Sin embargo, en lugar de lograr una paz real, esta política terminó beneficiando a los criminales, permitiendo el fortalecimiento de los grupos armados y agravando los problemas de seguridad en el país.
Estos fueron algunos de los logros de la “Paz Total”:
- Hasta 2024, los grupos armados se fortalecieron, aumentando su pie de fuerza en un 14% con respecto a 2023, pasando de 18.334 a 21.201 integrantes.
- Aumento de la presencia de grupos armados en el territorio nacional. Según la Defensoría del Pueblo, en 790 municipios del país hay presencia de estos grupos, lo que representa un riesgo elevado para la población.
- Violaciones al cese al fuego en más de 160 oportunidades.
- En 2024 se registraron 409 casos de reclutamiento de menores, 47 más que en 2023, cuando se reportaron 342.
- Crecimiento en los cultivos ilícitos. Según la UNODC, los cultivos ilícitos en Colombia aumentaron en un 10%, alcanzando 253.000 hectáreas sembradas, lo que ha fortalecido las economías ilegales en el país.
- Aumento del 21% en los casos de extorsión.
- Debilitamiento de las capacidades operativas y del pie de fuerza de las Fuerzas Armadas. En 2015 contaban con 467.000 hombres, mientras que actualmente solo disponen de 370.000. Además, sus acciones contra los grupos armados han estado frenadas por más de 700 días de lo que lleva el gobierno nacional.
Gustavo Petro ahora propone esta nueva estrategia de paz, pero su mensaje es contradictorio. Aunque dice que quiere frenar las economías ilícitas, la realidad del país muestra lo contrario. Las decisiones de su gobierno han dado beneficios a los criminales, enviando un mensaje de impunidad y permitiendo que los grupos armados se fortalezcan. Por ello, su nuevo objetivo no concuerda con lo que realmente está ocurriendo, lo que pone en duda la efectividad de su propuesta.
Además, para hablar de frenar las economías ilícitas, es fundamental explicar cómo se logrará. Hasta ahora, no se han detallado las estrategias ni las herramientas que se usarán para combatirlas. Sin un plan claro, con medidas concretas y acciones definidas, la propuesta queda en el aire y genera dudas sobre su efectividad. Sin claridad en la ejecución, parece más un discurso que una solución real al problema.
A un año de finalizar su gobierno, Gustavo Petro reconoce que la “Paz Total” fue un fracaso. No logró una paz real ni garantizó que los criminales pagarán por sus delitos. Ahora, con un nuevo plan, parece repetir el mismo patrón, dando la impresión de que más que una solución para el país, es una estrategia electoral. Si hubiera admitido antes sus errores y tomado medidas a tiempo, la situación sería diferente.