De la marcha estudiantil y otros demonios
Foto: Katherin Jordán

De la marcha estudiantil y otros demonios

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El miércoles 10 de Octubre se realizó en todo el país la marcha estudiantil convocada por Universidades públicas y privadas. La marcha buscaba que el presupuesto a la educación pública anual fuera mayor; tal y como lo establece el Artículo 87 de la ley 30 de 1992.

Gracias a la marcha, el aumento que anunció el Ministerio de Hacienda fue de 500 mil millones para el próximo año. Pero, más allá de los esfuerzos realizados, el presupuesto no alcanza a ser el 30% del incremento del PIB anual (Tal y como lo establece el artículo 87 de la ley 30 de 1992) y tan solo llega a ser el 22% del incremento del PIB anual. Es decir, pasamos de 3,9 billones, a 4,4 billones para la educación pública para 2019. Así entonces, son 100 mil millones los que quedaron penando. 

Seguro que miles de jóvenes marchando le sonará a problemas… Pero le digo que este no es el caso. La marcha organizada para el 10 de octubre, que abrió paso al paro nacional estudiantil, es una reivindicación de la universidad estatal. Quiero explicarle por qué esta fue una buena marcha, y se lo dice alguien que nunca ha asistido a alguna y que estudia en Universidad privada.

No sé cuál sea su posición frente a la educación estatal, pero este problema  debe preocuparle. Reducir el presupuesto de la Universidad pública, implica que ésta baje su calidad y cobertura. Lo que significa que, los futuros bachilleres van a preferir invertir su dinero y esfuerzos principalmente en universidades privadas. Y como es de común conocimiento, Universidades públicas desfinanciadas solo significan aumentos en precios de las privadas. Esto significa que, el presupuesto para la educación estatal, afectaría a todas las personas que estudian o van a estudiar en Universidades colombianas, ya sean públicas o privadas.

Aquellos que no cuenten con los recursos económicos para poder matricularse, van a acceder a créditos educativos que cargarán toda su vida como una cruz. De esta manera, quedarán con pocas posibilidades de aspirar a un posgrado (como ya está pasando). O simplemente no estudiarán, porque no pueden pagar los créditos.

Por otro lado, la Universidad pública es un lugar donde convergen distintos estratos socioeconómicos. Esto permite que la población más vulnerable, la clase media y la clase alta, encuentren puntos de convergencia en el conocimiento. Es decir, en la Universidad pública, se desatiende la cantidad de dinero que se posee, y se concentra en hacer progresos para Colombia, dejando a un lado a los más interesados en tener una educación de calidad

Lo maravilloso de las universidades públicas, es que les dan la oportunidad a todos de estudiar. En ellas no queda “emproblemado” el que le tocó pertenecer a la clase media y es un excelente estudiante, pero lastimosamente no pertenece a los de “Ser Pilo Paga” (SPP) porque no cuenta con los puntos del SISBEN.

De la misma forma, las personas que hoy en día buscan oportunidades para estudiar, tampoco podrán acceder a educación superior, porque no hace parte del sector privilegiado de la población que puede pagar una universidad privada. Es decir, queda “ensanduchado” entre los más pobres y más ricos, perdiendo el acceso a derechos básicos.  Tristemente ahí, es cuando vemos esa falta de conciencia del Estado, al no ver que un país desarrollado, no se da concentrándose en un solo sector de la población. Sino dándole la posibilidad a todos de poder surgir en la medida de sus capacidades.

Es decir, con el presupuesto del SPP que se benefician 40 mil estudiantes se podrían matricular 450 mil estudiantes de TODOS los estratos socioeconómicos (El Espectador, 2018). En ese sentido, el Gobierno debe preguntarse si seguir invirtiendo tal cantidad de recursos en SPP es mejor que invertir esa cantidad de recursos en las universidades públicas. Es decir, no se trata de que los Andes pueda darle educación a todos los de escasos recursos, sino que todos puedan asistir a universidades públicas tan buenas como los Andes. 

Por otra parte, usted no se ha preguntado ¿Por qué estudiar en una Universidad privada de alta calidad en Colombia es tan costoso? Tal vez piense que es la calidad, las instalaciones, etc.  y sí, en parte. Pero en Colombia esto también se ha vuelto un negocio de monopolios. Si se hace la comparación con Chile, que es uno de los países que mejor le está yendo en América Latina, se dará cuenta que, la Pontificia Universidad Católica de Chile (la mejor de ese país) no alcanza a cobrar un millón de pesos chilenos el semestre- Lo que se traduce en, son menos de  4 millones y medio colombianos. Muy diferente a lo que pasa con las mejores universidades privada en este país . Tenga en cuenta que el salario mínimo de Chile es mucho más alto que el colombiano, es decir, podrían cobrar más si quisieran.

Y como si no fuera suficiente, ahora veo que, cierto político intentó hacerse con las banderas de las marchas. Amigos, quiero que quede algo claro, esto fue ÚNICAMENTE organizado por estudiantes y para estudiantes. No por oportunistas políticos que ven esto como una manera de identificar sus tweets con algo que pueda atraer más votantes. La movilización de todo un país de marchantes pensantes es crédito nuestro, no de ningún político que aparece al final de la foto.

#SOSEducaciónPública

#DesdeLaPrivadaPorLaPública

#SomosMarchantesPensantes

Referencias:
BBC News. (2017)  . Estas son las mejores universidades de América Latina en 2017 (y cuáles son los 4 países que se destacan. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-40662104
El Espectador (2018). Estudiantes protestan en la Universidad Nacional por Ser Pilo Paga https://www.elespectador.com/noticias/educacion/estudiantes-protestan-en-la-universidad-nacional-por-ser-pilo-paga-articulo-745730
Universidad Católica de Chile (2018). Costos Recuperado de: http://relacionesinternacionales.uc.cl/alumnos-internacionales/preparate-para-llegar-a-la-uc/costos#cursos-regulares
Artículo 87 de la ley 30 de 1992. Recuperado de:  http://www.legal.unal.edu.co/rlunal/home/doc.jsp?d_i=34632
Anexos
*ARTÍCULO 87. A partir del sexto año de la vigencia de la presente ley, el Gobierno Nacional incrementará sus aportes para las universidades estatales u oficiales, en un porcentaje no inferior al 30% del incremento real del Producto Interno Bruto.
Este incremento se efectuará de conformidad con los objetivos previstos para el Sistema de Universidades estatales u oficiales y en razón al mejoramiento de la calidad de las instituciones que lo integran.