Y Usted… ¿ha estado de acuerdo?
Foto tomada de https://twitter.com/farcimpunes

Y Usted… ¿ha estado de acuerdo?

Hoy día basados en gustos o correcciones ortográficas, muchas personas han decidido cambiar de nombre presentando registro civil, cédula de ciudadanía y copia de la misma por ambos lados en la notaria más cercana o de confianza. Con un costo módico de $41.300 pesos por cambio de nombre o $7.700 pesos si es corrección en el mismo. Emitiendo escritura pública con los cambios o correcciones que por vergüenza, presentación, motivo de burla habían soportado durante un tiempo o en su defecto simplemente por “moda o estrategia”.  

Ahora bien, de la misma manera se puede presentar cambio o corrección en equipos deportivos, negocios, conjuntos residenciales, organizaciones, empresas, partidos y movimientos políticos entre otros, lo cual hace parte de la autonomía tanto de las personas naturales como de quien o quienes obran en representación de aquella persona jurídica. Claro está, con el lleno de los requisitos exigidos por autoridad competente, siguiendo con sus actividades de manera normal o presentando algún tipo de cambio en estas.

En particular, mediante segunda asamblea nacional desarrollada los días 22,23 y 24 de enero del presente año, el partido político denominado farc (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común) decidió cambiar su nombre a “comunes”. Cabe recordar, que el origen de dicho partido data del acuerdo de paz que se llevó a cabo en la Habana-Cuba bajo el mandato del Ex presidente Juan Manuel Santos. Consecuentemente a referido acuerdo político, para los periodos legislativos 2018-2022 y 2022-2026 pactaron obtener 5 curules en el Senado de la República como en la Cámara de Representantes, siendo una realidad al día de hoy.

Surge una inquietud… ¿el cambio de nombre en una persona u organización hace que pierda su esencia, virtudes, cualidades y defectos?  Considero que el cambio de nombre del partido político arriba señalado, hace parte de una estrategia llena de retórica para “limpiar” su nombre y desligarse de la imagen del obrar terrorista y narcotraficante de las mal llamadas “disidencias” de las farc (grupo que sigue con el control de rutas del narcotráfico, generando violencia y terror en territorio nacional). Quienes se encuentran bajo el mando de cabecillas que en su momento ocuparon curules en el congreso de la República y hoy día se encuentran prófugos de la justicia, justicia que al no obrar con temple en la toma de decisiones estos personajes la burlaron, dando cabida a la constante violación de los Derechos Humanos (DD. HH) y del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

“Sea cual sea la razón o en su defecto una estrategia el cambio de nombre del partido político farc a comunes, no debemos olvidar que se encuentran en deuda con el pueblo colombiano, víctimas-familiares y comunidad internacional frente a lo establecido en la Habana”

Días anteriores al oficializar el nuevo nombre de las farc, en medios de comunicación y redes sociales (generando diversas reacciones) sugerían una propuesta… la cual denominaban “comunes”, que analizando el nombre anterior tiene familiaridad con las últimas dos palabras “del común”. Como se observa dentro de la estrategia, es seguir ligando dicha palabra para propiciar una generalización social y de manera indirecta una aceptación dentro de la misma. Al tener conocimiento de lo anterior trine lo siguiente “en adelante lo pensare muy seriamente en decir que soy persona común o común y corriente…” Personalmente, siguen constantes interrogantes frente al avance y cumplimiento del acuerdo, esencialmente frente al sistema integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición a Colombia en general y en especial a las víctimas por parte de este partido  político.

Sea cual sea la razón o en su defecto una estrategia el cambio de nombre del partido político farc a comunes, no debemos olvidar que se encuentran en deuda con el pueblo colombiano, víctimas-familiares y comunidad internacional frente a lo establecido en la Habana. De modo que, se debe forjar bajo mandato de la Organización de Naciones Unidas (ONU) quien obra como garante de lo pactado y de los principios rectores del sistema integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición durante el periodo de transición o tiempo que se considere pertinente.

Es importante resaltar que dentro de dicha transición no solo se deben garantizar los Derechos Humanos y seguridad del partido firmante y sus integrantes, sino también de cada hombre, mujer, niño, niña, policía y militar siendo protagonistas principales en dicho periodo. Garantizando el cumplimiento del acuerdo como un derecho humano de poder acceder y disfrutar de los principios rectores para fortalecer nuestra democracia y la existencia de una verdadera reconciliación. Finalmente, la Real Academia Española nos ilustra el significado “comúnmente 1. adv. De uso, acuerdo o consentimiento común. 2. adv. Frecuentemente.”  Y Usted… ¿ha estado de acuerdo?

#NoSoyComun