Las FARC acabaron con los sueños de miles de niños inocentes

Las FARC acabaron con los sueños de miles de niños inocentes

Para el 6 de marzo de 2020, el Ministerio de salud y protección social informo a la opinión pública el primer caso de la Covid-19 en nuestro territorio, desde ese entonces, se tomaron las medidas que actualmente usted y yo conocemos y hacen parte de nuestra cotidianidad. Es decir, acostumbrándonos a una “nueva normalidad” a pesar de las incomodidades, entre ellas el uso del tapabocas y por supuesto dejar de celebrar en familia con una buena brasa.  

Ahora bien, es inquietante hechos pasados y presentes que han marcado de manera negativa la niñez colombiana (sobre todo en el área rural), hechos que tienden a ser parte de nuestra cotidianidad por mediación de discursos y declaraciones “chimbas” convirtiéndolos en una costumbre a pesar del malestar y daño causado, y  la catequicen en una “nueva realidad” de un conflicto armado. Ostentándose en cargos públicos, aliados políticos y una justicia que hoy día flaquea por la falta de toma de decisiones, siendo tapabocas y brasas que fortalecen la pandemia de la impunidad y sobre ello la incesante burla a víctimas, familiares, colombianos y comunidad internacional.  

Hechos que ultrajan los Derechos Humanos (DD HH), Derecho Internacional Humanitario (DIH) y en este caso particular los derechos de los niños, cuando del reclutamiento de menores se trata. Que con artimañas delincuenciales son obligados a uniformarse, a “entrenar”, ser adoctrinados y enfilados en grupos terroristas, entregando un fusil en lugar de un lápiz o un juguete. Siendo la “primera línea” de batalla, en este caso no para salvar vidas como la “primera línea” de personal  de salud en la actualidad, excepto para cubrir a los cobardes “camaradas y comandantes de nivel central o secretariado”.

Fusil que desdibuja inocencia, sueños, anhelos, juegos, sentimientos, familia, educación y en el peor de los casos borra vidas. ¿Se ha preguntado cómo fue ese cambio de vida para el menor y su familia al momento de ser víctima de dicho grupo? Hagamos lentamente el siguiente ejercicio: imagine un niño que sea parte de sus afectos, recuerde cada una de las actividades que hace en el día a día… y un día ese niño que ha imaginado, es reclutado para cargar un fusil o ser “pareja sentimental” de uno de esos bandidos. Algo perecido, que en realidad usted y yo no alcanzamos a imaginar o sentir muchas familias han sido víctimas.

“Siendo puestos en “primera línea” de batalla, en este caso no para salvar vidas como la “primera línea” de personal  de salud hoy día, excepto para cubrir a los cobardes “camaradas y comandantes de nivel central o secretariado”

Hoy día como una misión imposible es el juzgamiento de comandantes de nivel central o secretariado, mandos medios y demás delincuentes que ordenaron y ordenan dicha aberración. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (I.C.B.F), a través de su  directora Lina María Arbeláez el pasado 22 de febrero de presente año radicó ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) un informe que pretende demostrar y probar que las farc (hoy día comunes) incurrió en este crimen internacional de una manera sistemática y recurrente. Dado que en dicha jurisdicción existe la Sala de reconocimiento de verdad, de responsabilidad y de determinación de los hechos y conductas, que para el año 2019 exactamente el 1° de marzo mediante auto No 029 abrió y llamo paradójicamente el caso 007 donde se encuentra los casos sobre el reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado. Con la esperanza que la justicia tome verdaderas y ejemplares decisiones frente a estos hechos.

A la luz del mundo no es un secreto que dicho grupo y hoy día las mal llamadas “disidencias de las farc” continúan violentando los derechos de los niños, desdibujando un presente y futuro y en el peor de los casos borrando vidas. Es por ello, que se hace un llamado especial a la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) como garantes de derechos humanos y de la niñez exija a las farc y la JEP el cumplimiento del sistema integral de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición frente a este delito internacional.

Debemos estar atentos a los tapabocas (discursos y declaraciones) que expone ante la opinión pública dicho grupo cuando es visible la culpabilidad y sobre todo el malestar de la sociedad. Quienes por medio de sus estrategias y alianzas señalan, manipulan y juzgan a priori la institucionalidad (Fuerza Militares y Policía Nacional) por hechos que vienen siendo investigados y sancionados, generando desinformación y encendiendo la brasa para crear cortinas de humo y de esta manera siga reinando la impunidad en sus delitos.   

¿Recuerdan la cotidianidad, nueva normalidad y costumbre? Debemos aceptar y aplicar en cuanto a la pandemia se refiere, no permitamos que esas tres variantes las aceptemos en la sociedad y en el peor de los casos la justicia obre sobre ellos y olvidemos los hechos atroces que este grupo guerrillero y otros perpetúan sobre nuestra niñez. Esperemos que la misión  007 no sea imposible de sanción.

#LevantemosLaVozPorColombia  

Esta entrada tiene un comentario

  1. Yehinic

    Necesitamos generar conciencia entre los ciudadanos, no podemos permitir que los violadores sigan en el congreso. Tenemos que seguir descubriendo a las farc.

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